Gili Trawangan, Islas Gili

El fin de semana del 21 al 23 de febrero nos fuimos a las Islas Gili, entre las islas de Bali y Lombok aunque más cerca de esta última. En mi caso, no había oído hablar de ellas hasta que no llegué a Indonesia, pero en esta zona son bastante famosas debido a su proximidad a Bali, por sus playas, la fiesta y lo que esto conlleva.

Siguiendo con la tradición, aquí va el mapa indicando dónde se encuentran estas 3 islas: Gili Trawangan, Gili Meno y Gili Air.

map

Vista aérea de las Islas Gili (viajeabali.com)

Vista aérea de las Islas Gili (viajeabali.com)

Como viene a ser habitual, el viernes cogimos un vuelo a Lombok. Debido a la hora a la que llegamos, nos recomendaron que no cogiéramos el barco que te lleva hasta las Islas Gili, ya que por la noche podía ser peligroso debido entre otras cosas al oleaje que había. Cuando digo barco, quiero decir barquichuela llena de gente que se mueve de lado a lado continuamente no muy apta para los que se mareen en el mar. Así que decidimos hacer noche en la isla de Lombok, en el hostal en el que se estaba alojando un amigo de Jakarta en esos momentos.

El hostal era de lo más sencillo del mundo. Consistía en una especie de minicasas en las que entrabas y había exactamente lo justo. Es decir, una cama y un ventilador. En serio, no había nada más. Sorprendentemente, en el baño no sólo había retrete (puede sorprender pero por estos lares no se lleva mucho) sino que tenía cisterna. Podías tirar de la cadena! Ese movimiento básico al que todos estamos acostumbrados a hacer, es otra de las cosas que por aquí no se lleva mucho. En su lugar, suele haber un cubo enorme lleno de agua del que coges agua con un cazo y vas tirando por el desagüe, una, dos, tres,…,siete,ocho,..veinte o las veces que haga falta. Ahí depende del baño y de las circunstancias fisiológicas de cada uno, pero creo que voy a dejar el tema y no voy a entrar tanto en detalles.

A lo que me refería, era que era muy simple pero tenía ciertas comodidades a las que no estamos muy acostumbrados por aquí. El precio era lo mejor de todo: 30.000 rupias indonesias, algo así como 1,90€ la noche por persona. Es muy barato incluso para este país. Pero la cosa se puso mejor cuando nos enteramos de que el desayuno estaba incluido: todo el café y té que quisieras y crêpes ilimitados que te cocinabas tú mismo. Sólo tenías que comprar crema de cacao y leche condensada en la tienda de al lado para acompañarlos. Repito: 1,90€, pensadlo.

Las minicasas del hostal

Las minicasas del hostal

Esa misma mañana, después de desayunar, el driver que habíamos contratado nos vino a buscar y nos llevó hasta el pueblo en el que se cogía el barco. Fueron 2 horas de trayecto, con unos paisajes espectaculares y una conducción de locos como viene a suceder siempre en este país: adelantamientos rarísimos y arriesgados y el claxon. El claxon en este país se utiliza continuamente y vale para todo: quejarte, saludar, advertir al de delante que le vas a adelantar, avisar a los que vienen de frente que vas a hacer un adelantamiento masivo de 3 coches y 2 camiones, avisar (ésta es mi preferida) de que has calculado mal el adelantamiento y de los 7 coches que pretendías adelantar sólo puedes adelantar a 4 porque viene un camión de frente y no tiene intención de ayudarte con la maniobra y por tanto necesitas con urgencia infinita que te hagan un hueco entre ellos o de lo contrario mueres en el acto, pedir que alguien se aparte, utilizarlo por puro deporte,… En el coche, un monovolumen de 3 filas, íbamos los 7 además del driver y su hijo de 4 años que no paraba de mirarnos como si fuésemos extraterrestres.

Por fin llegamos al lugar donde se compran los tickets para el barco. A pesar de haber unos 5 minutos andando hasta la playa y haber carretera de sobra hasta ella, los coches tienen prohibido pasar. Ya únicamente valen los carros tirados por caballos y las bicicletas. Así que ticket en mano nos dirigimos andando hacia la playa.

1779861_10203096897204569_1479414959_n

1796611_10203096897884586_2035934988_n

1900148_10203096897444575_1095033004_n

SAM_1931

Tras media hora de barco, llegamos a Gili Trawangan. Lo primero que hicimos fue dirigirnos al hostal. Esta vez era algo más caro, pero estamos hablando de 7€ la noche con desayuno incluido así que tampoco resultó ser ningún drama. Nos dieron una habitación para nosotros solos, aunque tampoco pasamos mucho tiempo ahí salvo para dormir ya que estábamos tirados en la playa, comiendo fuera o de fiesta.

Los restaurantes estaban en la playa, así que escogimos el que más nos dio al ojo y mientras esperábamos a la comida, nos dimos un baño. La arena era blanca y el agua de postal. Era la primera vez en mi vida que estaba en una p`laya de estas que utilizan las agencias de viajes en sus catálogos para que se te pongan los dientes largos. Por si la sensación no era lo suficientemente de relax, la isla está sumergida en un ambiente continuo de música reggae, con indonesios aún más calmados si cabe que de costumbre, siempre sonriendo y con alguna rasta que otra.

El restaurante en la playa

El restaurante en la playa

SAM_1941

SAM_1963

1920347_10203096902724707_733988585_n

1920402_10203087413967494_1986869059_n

Después de comer, hicimos snorkel. No tengo cámara sumergible así que no puedo enseñaros lo que vi pero había mucha más variedad que la vez que buceé en Krakatoa. Peces de diferentes tipos, colores, tamaños,… incluso estuvimos buceando con tortugas marinas de las grandes! Un espectáculo! Por la noche, salimos de fiesta. Debe de haber alguna fiesta de música techno pero nosotros nos decantamos por ir al Sama-Sama, un bar-discoteca con música en directo y reggae por todas partes al lado de la playa. El precio de la cerveza era muy asequible para ser Indonesia, porque los precios en este país serán muy baratos pero el alcohol es otro asunto.

Por otro lado, estas ilas son conocidas por la facilidad para consumir marihuana y los famosos mushrooms que se ofrecían libremente en la calle o incluso en los bares en forma de batidos. Indonesia con el tema drogas es intratable. La posesión, consumo o tráfico de drogas está penado de una forma que asusta. Incluso puede llegar a la pena de muerte. Sin embargo, en estas islas, sobre todo en Trawangan, que es la más visitada, es muy accesible debido a la ausencia de policía.

A la mañana siguiente, desayunamos en la parte de arriba del hostel. Era un sitio lleno de mesas minimalistas con cojines por el suelo y música tranquilita de fondo que prácticamente te obligaba a tirarte y no levantarte en las próximas horas. Pero teníamos que aprovechar las horas que nos quedaban allí y decidimos ir a una zona un poco más alejada, con menos turistas y estar un poco más a nuestro aire. Todo esto a 20 minutos andando, que el tamaño de la isla tampoco daba para mucho más.

SAM_1966

Probablemente mi foto preferida del viaje

Probablemente mi foto preferida del viaje

Volviendo de bucear con tortugas

Volviendo de bucear con tortugas

Más tarde, volvimos al restaurante del día anterior. Último baño y última comida. Por si en este país no tienen suficiente con inundaciones, terremotos y volcanes, mientras comíamos vimos que se acercaba una tormenta enorme y que se estaban formando incluso tornados que llegaban hasta el mar levantando el agua. Por suerte ahí se quedó la cosa, aunque por un momento fantaseamos con la imposibilidad de salir de la isla y tener que faltar al trabajo al día siguiente.

Así estábamos pero...

Así estábamos pero…

... de repente se acercaba una buena tormenta

… de repente se acercaba una buena tormenta

El "tornadillo" formándose

El “tornadillo” formándose

SAM_19821662336_10203096909644880_1654473243_n

Después de comer, nos fuimos corriendo al barco que nos llevaría de vuelta a Lombok, donde 2 coches nos estaban esperando para llevarnos al aeropuerto para coger el avión a Jakarta.

El barco de vuelta a Lombok

El barco de vuelta a Lombok

SAM_1986

Parece mentira lo rápido que sustituyes la tranquilidad absoluta, playas increíbles y bicicletas y caballos por millones de personas, rascacielos rodeados de miseria y el ruido y la contaminación de los millones de coches que circulan por la capital. Pero oye, que Jakarta tiene su encanto, todo es conocerla en profundidad e ir acostumbrándote. Algún día escribiré sobre ello.

Al día siguiente empezaba una semana estresante para mí en el trabajo, que finalmente salió mejor de lo que esperaba. Creo que algún día también tendré que escribir sobre mi trabajo por aquí, todo llegará.

Os dejo con el vídeo de la canción “reggae sama sama” cantada en directo en el bar Sama Sama en Gili Trawangan, que viene a ser la banda sonora de la isla. Besarkada handi bat Jakartatik ta laster arte!

Anuncios

15 comentarios en “Gili Trawangan, Islas Gili

  1. cuanto te costo el taxi de mataram a penyebrangan..nos vams en agosto y quiero hacerme una idea del precio…gracias y sldos¡¡¡¡¡

    you tuve – brunooq7

    • Hola! Nosotros aterrizamos en Mataram, pero dormimos en el Sur, en un homestay llamado Tri Putri, por lo que a la mañana siguiente tuvimos que hacer más camino para llegar al puerto. Pillamos un driver con coche entre todos y para que te hagas unas idea, unas 2h de trayecto nos salió como a 300.000Rp (si mal no recuerdo), algo así como 18€. Yo te recomiendo que pactes precio para distancias largas. Un saludo!

    • Javi! No lo grabé yo, lo encontré en youtube. Pero cuando estuve allí también la tocaron. Siempre hay música reggae en directo y así. Ah! Y tienes razón! La canción es muy pegadiza.. yo etsuve tarareándola durante semanas 🙂 ondo ibili!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s